09 octubre 2007

¿Qué fue antes, la ficha o el trasfondo?

Contéstame a esta pregunta y te diré qué tipo de jugador eres, pues hacemos primero lo que más nos gusta o lo que mejor se nos da.

En realidad, como en el dilema del huevo y la gallina, es una pescadilla que se muerde la cola. Salen cosas más interesantes si adaptamos una idea de personaje a las reglas, pero hay que pensar el concepto de personaje con las reglas en mente. No todo vale, ni todos los sistemas fomentan todos los tipos de personaje.

En mi opinión, ficha y trasfondo deben llevarse a la vez. Cuando se piensa el concepto, se deben elegir mecánicas que lo apoyen. En D&D esto puede ser las clase del PJ, la raza y quizá una o dos dotes o los conjuros esenciales de su libro. Por ejemplo, un concepto de personaje que he preparado para mi partida de mesa es así:

Un genasí de aire, venido desde la lejana Calimsham para estudiar magia elemental que tan mal vista está en su tierra. Su repertorio mágico reflejará su naturaleza y se incluirán cosas como niebla de oscurecimiento, rayo relampagueante, volar, nube aniquiladora... Como el viento, este personaje es inquieto y viajero por naturaleza: sueña con recorrer todo Faerûn. Según como discurra la partida acabará multiclaseado como clérigo y teúrgo místico de Shóndakul o continuará su carrera como mago con alguna clase de prestigio que resalte su especialidad en la magia del aire.
Después de eso es buena idea desarrollar todo el material de trasfondo del personaje. El siguiente paso sería hacer la ficha con estos datos de referencia, pero sin miedo a dejarse inspirar de nuevo por las reglas. Modificaremos lo que haga falta de nuevo al trasfondo.

En definitiva, lo que quiero decir es que ese "ir y venir" del trasfondo y ficha, entre ideas y reglas, es lo que crea personajes más completos y memorables. Pero quería saber cuál es vuestra opinión: ¿hacéis la ficha antes con una idea vaga en mente y después hacéis el trasfondo? ¿O tenéis el personaje perfectamente definido antes de plasmarlo en las reglas? ¿Habéis probado este sistema orgánico alguna vez, aunque fuera inconscientemente? ¡Comentad vuestras opiniones!

3 comentarios:

Karl Franz dijo...

Gran verdad esa: hay que hacerse la hoja del personaje con el trasfondo muy presente.
Yo suelo hacer antes la ficha que escribir el trasfondo, pero siempre tengo la idea del personaje en mente y su pasado mientras relleno su ficha. A la hora de elegir dotes y habilidades, es muy util saber que trasfondo tiene nuestro personaje para que todo tenga sentido.
Gran artículo, un saludo.

Raelana dijo...

Yo antes hacía primero el trasfondo y luego la ficha, pero tenía el problema que muchas veces no me cuadraban las reglas con la idea del personaje. Ahora sigo partiendo de la idea/carácter del pj, pero primero distribuyo las caracteristicas, luego escribo su historia y después hago la ficha.

Posiblemente deberia pensar en la ficha más de lo que lo hago, seguramente sería más sencillo si hiciera las dos cosas a la vez.

Nynther dijo...

Gracias a los dos por vuestras intervenciones.

Al más pintado le puede pasar que tenga un personaje difícil de encasillar en las reglas, si no está advertido de antemano. Es un error que personalmente he tenido, y del que creo que he aprendido cosas.

Un saludo.