06 septiembre 2007

Cómo Hacer Personajes Roleros (parte 2)

2. El Concepto
El concepto es la idea fundamental que nos va a guiar durante todo el proceso de creación del personaje. Expresa qué es lo indispensable de nuestro personaje. Nos dirá cosas como en qué es realmente bueno el personaje, qué puede aportar al grupo o qué le diferencia del resto.

No hay que agobiarse con que el concepto sea algo brillante. Con tener 2 ó 3 ideas base, vale, pues más tarde iremos desarrollándolas. El proceso es análogo a la anatomía. Primero creamos "el esqueleto" y después metemos la "chicha". Por supuesto, crear un concepto interesante, nos hace más fáciles las etapas posteriores pero, lamentablemente, es imposible tener siempre ideas brillantes. Lo más fácil es buscar inspiración en otras fuentes. Yo suelo inspirarme en dibujos o personajes de libros o de películas. Hay que evitar escoger aquí cosas demasiado típicas (o bien ajustarlas para que dejen de serlo). Si tus amigos reconocen que te has basado en Drizzt Do'Urden o en Gandalf para hacer tu personaje, deja de ser un personaje original y memorable para convertirse en una mera copia.

Ayuda (y mucho) saber qué tipo de partida tiene en mente nuestro master y asegurarnos de que esté ajustado lo máximo posible a ello. Si no lo hacemos así, nos veremos forzados muchas veces a jugar al personaje en contra de su naturaleza, y realmente es un problema tanto del master como del jugador.

Para ilustrar este artículo voy a poner un ejemplo de cómo aplicar lo dicho. En una partida que me uní hace tiempo, el master dijo que se iba a tratar de una presunta liberación de un demonio aprisionado debido a la corrupción de uno de sus guardianes. Se trata de una partida corta, que es posible que no continúe más allá de ese módulo concreto. Por tanto, quise crear un personaje que tuviese fuertes motivaciones para unirse a la aventura. Quería un cazador de demonios, y así lo anoté como mi concepto principal. Tras mirar combinaciones posibles de clase, decidí que sería un paladín. Confieso que es una clase que no me gusta en demasía, así que decidí que se diferenciaría del resto de paladines por una cierta actitud exacerbadamente fanática y beligerante en su lucha contra el Mal. Para justificar esa actitud, hice que un familiar suyo muriera a manos de un culto de adoradores de demonios. El concepto de personaje estaba servido.


Más artículos de la serie: parte 1, parte 3, parte 4, parte 5, parte 6, parte 7.

2 comentarios:

Karl Franz dijo...

También me suena bastante este articulito, Nynther ;)
El concepto del personaje es la columna vertebral de ese esqueleto que explica Nynther, a ese concepto le iremos añadiendo una serie de elementos para que nuestro personaje resulte más y más original cada vez hasta que llegue a ser único (que es lo que se pretende).
Nynther, yo hablaría sobre "LAS TRES PALABRAS" para definir a un personaje, ese artículo a mi me gustó mucho y creo que merece la pena como siguiente paso a la hora de crear un personaje rolero. Yo desde que lo leí lo pongo siempre en mis personajes.

Nynther dijo...

Me apunto la sugerencia y en un futuro volveré a publicarlo. Gracias por el comentario.